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Sandías deliciosas y frescas

Día Internacional de la Sandía

El 3 de agosto se celebró el Día Internacional de la sandía, un homenaje merecido a este fruto tan sabroso que nos acompaña durante todo el verano con su frescor y dulce sabor.

Es la mejor forma para hidratarse y refrescarse en los días de calor de agosto. ¡Qué bien sienta una buena rodaja de sandía!. Modesta y poderosa a la vez.

ALGO SOBRE SU HISTORIA

Los estudios dicen que el antecesor de la sandía, llamado melón de agua, se cultivó en África y se extendió hacia los países del norte en la costa mediterránea. Los estudiosos del siglo XVIII no se pusieron de acuerdo y parece que la incógnita permanece así.

Unos investigadores sitúan su origen silvestre en el desierto de Kalahari, en África meridional pero las primeras evidencias de su cultivo se encontraron en Egipto, en el valle del Nilo.

Lo que es seguro es que los arqueólogos descubrieron semillas de melón de agua en tumbas egipcias y asentamientos libios de cinco mil años de antigüedad. Quizás lo cultivaron por su contenido en agua y no por su sabor que, en ese entonces, era amargo.

Puede que por eso, en la tumba de Tutankamon encontraran semillas y pinturas de sandías, para que en su viaje, el joven faraón llevase agua y frescor.

Después vendría el cultivo y la selección de otras características para acercarse al sabor dulce que conocemos hoy.

Se piensa que la sandía se usó como recipiente natural de agua y por ello viajó hasta los países mediterráneos. Los griegos la llamaron “Pepón” y fueron los que comenzaron a estudiar sus funciones curativas.

Algunas ilustraciones del manuscrito medieval “Tacuinum Sanitatis” ya mostraban la pulpa roja de la sandía, de forma ovalada y con franjas verdes.

La sandía llegó a España de la mano de los árabes entre los siglos VIII y XV. España la llevó a América y también se extendió por Asia.

En China es tan popular que se mantiene la tradición de regalar sandía en los actos sociales y en la actualidad este país lidera la producción de sandías.

PROPIEDADES BENEFICIOSAS DE LA SANDÍA

Consumir sandía en verano es como tomar una bebida isotónica pero muy natural, porque nutre y refresca a la vez.

Para disfrutar bien su sabor hay trucos para saber que está madura, como la de dar unos golpecitos con los dedos y escuchar si suena a “hueco”.

  • La composición por 100 gramos de sandía comestible es:
    Calorías 20,3
    Ácido fólico (microgramos mcg) 3
    Potasio (mg) 88,5
    Hidratos de carbono (g) 4,5
    Fibra (g) 0,3
    Magnesio (mg) 11
    Beta-caroteno (provitamina A) (mcg) 18

Tiene una gran cantidad de agua que roza el 92% y generalmente se utiliza en muchas dietas porque apenas tiene 20 calorías por 100 gramos.

Imagen de Nelly VINCENT en Pixabay

Es terapéutica por su acción diurética y desintoxicante.

Previene el envejecimiento, cuida el corazón y alivia la fatiga muscular.

Es nutritiva. Ayuda a la producción de leche en madres lactantes

El color rosado de su pulpa se debe a la presencia del pigmento licopeno, sustancia con capacidad antioxidante y protectora contra el envejecimiento celular.

Contiene también citrulina, relajante de vasos sanguíneos y fuente de vitaminas.

RECETAS FRESCAS DE VERANO

La innovación llega también a la elaboración de nuevos platos en donde la sandía es la protagonista pero hagamos la receta que hagamos, el resultado será algo muy sabroso y nutritivo que combina bien con cualquier plato de verano.

– Ensalada de berros, pistachos y sandía
– Gazpacho de sandía y tomate
– Arroz venere y sandía
– Polos naturales de kiwi y sandía
– Sandía con queso de cabra…

Verano y sandía, la combinación perfecta.

 

 

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